De la consulta inicial a la obra terminada
En un proyecto bioclimático, las decisiones que más pesan se toman antes de mover un solo ladrillo. Estos son los cinco tramos que seguimos con cada encargo, desde el primer llamado hasta la entrega de la carpeta de obra.
Consulta y relevamiento
Recibimos el pedido, revisamos la ubicación del lote y su orientación real. Caminamos el terreno, medimos sombras existentes y anotamos vientos dominantes. De ahí sale un diagnóstico previo que define si el proyecto necesita patio, galería o cubierta ventilada.
Anteproyecto bioclimático
Con el diagnóstico armamos dos o tres esquemas de implantación. Comparamos ganancia solar de invierno, protección de verano y recorrido de ventilación cruzada. Cada alternativa incluye una estimación de comportamiento térmico para que el cliente elija con datos, no con dibujos lindos.
Proyecto ejecutivo y materiales
Definimos muros, carpinterías y aislaciones según el clima del noroeste. Trabajamos con ladrillo cerámico, piedra local o chapa con cámara de aire según el caso. El paquete incluye planos de detalle, cómputo y especificaciones para que el presupuesto no quede abierto.
Dirección de obra
Acompañamos la construcción con visitas pautadas y control de los puntos críticos: encuentros de cubierta, sellado de aberturas y continuidad del aislamiento. Corregir en obra lo que el plano previó es más barato que rehacer después.
Entrega y ajuste de uso
Al cerrar la obra explicamos cómo operar la casa según la estación: qué abrir a la mañana, qué cerrar al mediodía, cuándo ventilar. Entregamos la carpeta final con planos conforme a obra y una guía breve de mantenimiento de la envolvente.
Si querés ver cómo aplicamos este proceso en casos concretos, revisá el portfolio de proyectos o pasá por el estudio para conocer al equipo.